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lunes, 29 de febrero de 2016

TRAFICO DE INFLUENCIAS PARA DESPOJAR A LERMA DE EDIFICIO PÚBLICO.

Lerma, una historia de despojos.

Por: César Queb Dzib.

Lo que empezó como una protesta por el bloqueo de una de las pocas playas públicas que quedan en el poblado de Lerma, Campeche; puso al descubierto una serie de irregularidades o tráfico de influencias para despojar a los habitantes de Lerma del edificio donde hace apenas unos años funcionaba el Centro de Salud.

Antiguo Centro de Salud, cedido a particulares, fue lo que originó el bloqueo de la calle principal de Lerma.

Ubicado en la calle 20 por 23, a la orilla del mar, en lo que originalmente era un parque público conocido como la terraza del pescador y el cual fue donado por el pueblo de Lerma para que ahí se construyera con dinero público, un pequeño edificio de una planta donde funcionó por varias décadas un dispensario médico con consultorio y un área de observación donde además de dar atención médica, los médicos pasantes usaban como vivienda.

Debido a que ya era insuficiente el espacio, durante el sexenio del entonces gobernador de Campeche, Jorge Carlos Hurtado Valdez, se tomó la decisión de construir en los cerros de Lerma otro Centro de Salud mas grande y que respondiera a las necesidades de los más de once mil habitantes del lugar, precisamente en una de sus giras el ex gobernador Hurtado Valdez, comentó que al desocuparse el antiguo Centro de Salud se podría regresar dicha construcción al pueblo de Lerma, para que fuera utilizado en algún proyecto de beneficio común.

El nuevo centro de salud se terminó de construir a mitad del sexenio de Fernando Ortega Bernés, aprovechando la ocasión de la inauguración los vecinos de Lerma, presentaron un proyecto para aprovechar el antiguo Centro de Salud como mercado de artesanías o para que los pescadores locales vendieran sus productos.

A meses de terminar el sexenio de Ortega Bernés dicho edificio empezó a ser remodelado, bloquearon puertas y ventanas y sin que nadie se diera cuenta modificaron su interior, más tarde comenzaron a construir en la parte posterior, cinco metros dentro del mar, (aproximadamente 80 metros cuadrados) bloqueando el acceso a la playa conocida como El Arsenal uno de los pocos lugares con arena que hay en Lerma y con una historia que lo ubica como el lugar donde se asentó una de las obras navales que se realizaron durante el porfiriato en la Península de Yucatán (1881).

Esto despertó la inconformidad de los vecinos del rumbo ya que en época de calor  ellos acostumbran refrescarse en esa playa, además que es un punto de desembarque de productos de los pescadores.

Un grupo de vecinos se organizó, fueron a ver al Comisario Municipal recién electo (noviembre 2015) quien les ofreció ayuda para encausar su inconformidad, pero mientras avanzaba la investigación el comisario municipal se negaba a decir quién o quiénes eran los que se estaban apoderando de la playa y del edificio del antiguo Centro de Salud.

Los vecinos empezaron a investigar por su cuenta primero notaron que las placas de los vehículos que bajaban material de construcción eran del Estado de Jalisco, mas tarde obtuvieron los primeros nombres: Franco Abner Sánchez Dávalos, esposo de Claudia Chávez Zúñiga, Carlos Alberto Chávez Zúñiga (encargado de la obra), al parecer yerno e hijos de Ricardo Chávez Pérez, ex delegado del CEN del PRI en Campeche y actual Delegado en Campeche de la Secretaría de Gobernación.

Los vecinos de Lerma no sabían quienes eran dichas personas, pero solicitaron a Unidad Administrativa de Desarrollo y Planeación Urbana del Ayuntamiento de Campeche, información sobre los permisos de construcción y la modificación del uso de suelo del edificio en cuestión, logrando que la dependencia pegara sellos de suspensión en la obra, los cuales fueron retirados por los mencionados y siguieron construyendo haciendo caso omiso a la clausura.

Los interesados también consiguieron información que, ni en Profepa, ni en Semarnat, había solicitud de permisos para construir dentro del mar, para lo cual se requiere un Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), una concesión de zona federal y una serie de requisitos que aseguran que no haya daños ambientales con materiales que contaminen el mar.

En vista de que se esta tratando de ocultar información y proteger a los involucrados los vecinos de Lerma tomaron la determinación de realizar un plantón para exigir a las autoridades encargadas que presenten la documentación en regla que justifique la venta, cesión o comodato a particulares de un edificio público, así como de los permisos correspondientes para construir dentro del mar y bloquear el acceso a la playa.

El pasado domingo 28 de febrero después de 36 horas de bloqueo a la calle principal de Lerma, se presentaron funcionarios del Ayuntamiento de Campeche con aproximadamente cincuenta antimotines a retirar el bloqueo de la calle donde protestaban los vecinos; la gente de Lerma a pesar de la prepotencia y agresión verbal de los policías, se hicieron a un lado y dejaron que los gendarmes retiren el bloqueo, previa promesa de los funcionarios del Ayuntamiento de ser recibidos en una comisión de 10 personas para aclarar el asunto.

Ahora la petición de los inconformes no es solo para que desbloqueen el acceso a la playa, también exigen que se aclare quiénes son los que están coludidos para ceder un edificio público a particulares, en este caso familiares de un funcionario federal delegado de la Secretaría de Gobernación en Campeche.

El asunto por donde se vea tiene un tufo fétido, que involucra a las personas que son beneficiados con este despojo, a funcionarios de la Secretaría de Salud del gobierno de Fernando Ortega Bernés, a funcionarios del anterior ayuntamiento a cargo de Ana Martha Escalante Castillo, a la anterior Comisaria Municipal priista Gabriela Albarrán y también a todos funcionarios municipales y estatales de las actuales administraciones que han protegido los nombres de los involucrados llegando al punto de convencer al actual Comisario Municipal de dar la espalda a los habitantes de Lerma y por su puesto al funcionario federal cuyos parientes son beneficiados con este despojo.

Aprovechando esta lucha ciudadana no faltó el partido político oportunista que trató de encausar por medio de la protesta violenta a la gente de Lerma, pero no cayeron en el juego, sin embargo el único revoltoso fue detenido su nombre es Héctor Malavé y milita en la versión reaccionaria de Morena en Campeche; los vecinos de Lerma han sido puntuales al desligarse de dicho partido político enfatizando que su lucha es de ciudadanos: amas de casa, estudiantes, pescadores y ancianos.

Vecinos de Lerma durante el bloqueo de la calle 20

Sellos de suspensión del Ayuntamiento fueron arrancados y escondidos por los que están construyendo.

Dentro del edificio una mesa de billar, vecinos sospechan que están construyendo un casino clandestino.

La construcción de casi 80 metros cuadrados se prolonga 5 metros dentro del mar.

Antimotines llegaron a retirar el plantón la gente de Lerma evitó agresiones de los policías.
UNA HISTORIA DE DESPOJOS

-Desde la llegada de los españoles a Campeche la antigua comunidad maya Tixbulul fue despojada de su nombre original para renombrarla Lerma en “honor” al español encomendero -chicoteador de indios- Juan de Lerma, quien tuvo bajo su encomienda estos territorios.

-Mas tarde ya establecida la época colonial los ojos codiciosos de las familias adineradas se fijaron en las playas pedregosas de Lerma y construyeron sus casas de veraneo en las orillas del mar, retirando muchas chozas de pescadores que vivían en esos sitios.  Aun quedan de pie las ruinas de esas casas señoriales cuyos herederos las dejaron abandonadas y representan un peligro para los habitantes de Lerma.  Dichas casas bien pueden ser usadas para beneficio de los lermeros.

-En el sexenio de Carlos Sansores Pérez 1967-1973, ejidatarios de Lerma y un particular de nombre Manuel Reyes fueron despojados de tierras a la orilla del mar por el gobernador a quien apodaban “el negro”.
San Lorenzo y las tierras aledañas fueron apropiadas para la construcción de un hotel de lujo que nunca se terminó y del cual aun se observan sus ruinas. También se construyeron casas de veraneo y un muelle privado.
Este hecho generó una de las historias que suelen contar los ancianos de Lerma: ante la imposibilidad de pasar a recoger sus cosechas y de recuperar sus tierras un grupo de ejidatarios decidió darle una lección al “negro” Sansores, para lo cual sortearon quien sería el encargado de ponerle un balazo entre ceja y ceja, lamentablemente fallaron; pero la historia cuenta que el ex gobernador Carlos Sansores fue víctima de un atentado fallido mientras se regodeaba en las tierras que despojó a los campesinos de Lerma, salió huyendo rumbo a la capital a esconderse por seis meses hasta que se sintió fuera de peligro.

-En la década de los 80s en pleno apogeo de la industria del camarón fueron construidas congeladoras y bodegas de productos marinos a orilla de las playas de Lerma, obstruyendo el paso a la gente y además vertiendo todo tipo de aguas residuales a la costa, en esta etapa se hizo el mayor despojo de playas a la comunidad de Lerma. Muchas de esas bodegas hoy están abandonadas sin ningún beneficio para la comunidad.

-Durante el anterior sexenio de Fernando Ortega Bernés el español Carlos Mouriño y familia por medio de engaños, (a través de terceros), compraron a ejidatarios de Lerma cientos de hectáreas de tierras a orillas del mar para hacer un desarrollo inmobiliario de lujo llamado “Country Club”, en este lugar fueron beneficiados funcionarios estatales y municipales con lotes, para que no investigaran el nuevo despojo pues los españoles pagaron centavos de peso por metro cuadrado y los vendieron en cientos de dólares.
Antes de terminar su sexenio Fernando Ortega Bernés construyó una carretera de cuatro carriles de mas de 10 km de extensión que va directamente de la salida de la autopista al “Country Club”. 
Hoy los lermeros no pueden ni pescar en las costas de dicha propiedad pues son ahuyentados por guardias armados quiénes aseguran que incluso las playas son propiedad privada.


La historia de los despojos de playas y tierras a la comunidad de Lerma ha estado ligada al “progreso” de Campeche, lamentablemente los habitantes anteriores, actuales y las futuras generaciones no obtienen ningún beneficio a cambio de lo que les han quitado.  La pregunta es ¿hasta cuándo los lermeros seguirán tolerando estos abusos?.

"El Malecon" fotografía de Mariana Yampolsky muestra la terraza del pescador (1964),
sitio donde se construyó el antiguo Centro de Salud de Lerma, Campeche.

martes, 24 de junio de 2014

LA MODA EN CAMPECHE TURISMO PARA BORRACHOS

Polémica por antros en la calle 59
expertos en turismo vs retrógradas

CESAR QUEB DZIB



Me preparaba a disfrutar un rico y reparador consomé de borrego en un negocio campechano ahí por el Cebetis y me quedé mirando una nota en un periódico local, que decía: “Sin bares no se atraerá el turismo: Ortega Selem”.  Dí una leída rápida al artículo que citaba “ Un Centro Histórico muerto nunca será propicio para atraer el turismo de reuniones, porque una ciudad sin vida nocturna cae en lo aburrido”, Gaspar Ortega Selem es el Administrador del bar “La Chopería”, el cual, junto con “La Mezcalera”, se han pasado por el arco de triunfo todos los reglamentos y leyes vigentes en cuanto a venta y consumo de alcohol en la vía pública, calles, plazas y sitios turísticos.  Así como los reglamentos en cuanto al respeto a la tranquilidad de los vecinos y habitantes del centro histórico.
Dos semanas después leí en redes sociales que había muchas quejas contra los “antros” disfrazados de bares turísticos en la calle 59, pues organizan verdaderas tocadas con grupos musicales a todo volumen, venta de alcohol hasta en la madrugada, venta de bebidas a menores de edad y los correspondientes desmanes de que los consumidores ebrios ocasionan no solo en la mencionada calle 59, también en las calles aledañas las cuales son usadas prácticamente como baños públicos y los zaguanes como niditos de amor.
Esta situación ha polarizado la opinión pública en Campeche por un lado están los nuevos expertos en turismo que aseguran que es necesario convertir el Patrimonio Cultural de la Humanidad en un antro al aire libre para que venga el turismo de todas partes del mundo, como sucede en Cancún y Playa del Carmen; por otro lado la gente más conservadora que considera una atrocidad que tantos millones invertidos en conservar y promover el Centro Histórico, se destinen para instalar antros que no cumplen con la ley y que fomentan el consumo sin control de bebidas alcohólicas, el comportamiento irresponsable y la fauna de acompañamiento que todo esto genera.
Lo cierto es que detrás de todo este asunto hay muchos intereses de por medio, económicos más que nada, pero también políticos y estos intereses están muy por encima de la tranquilidad y la atracción del turismo, porque seamos sinceros lo que menos vemos en la calle 59 después de las 11 de la noche son turistas, en cambio vemos grupos de alegres jóvenes que disfrutan el hecho de por consumir bebidas en medio de la calle sin que ninguna autoridad les diga algo.
En relación a este tema hice un “meme” y lo circulé en redes sociales, causó gran escozor entre quienes apoyan la idea de mantener y aumentar los antros en la calle 59 y gran simpatía entre los que aseguran no es la manera de atraer turistas, pronto me llegaron correos, amenazas, reproches, mentadas, etc. Pero mi punto de vista es tan válido como el de los que apoyan los antros. 
A continuación anexo uno de los correos que me llegó ya que me pareció bastante interesante.

El 04/06/2014, a las 02:35 p.m., José Gama escribió:
Buenas Tardes, mi nombre es José Manuel Gama.
Le escribo con todo el respeto que me merece, aunque no nos conozcamos, para platicar con usted de un tuit que circula desde hace unos momentos en el que considera se ha transformado el patrimonio cultural en cantina, hablando de la calle 59.
Le comento que conozco perfectamente la calle desde que yo era un niño, la he caminado de día y de noche y verdaderamente por primera vez en mis casi 53 años, veo que los campechanos disfrutan su patrimonio. Y digo que lo disfrutan los campechanos porque nos lo merecemos, es nuestro. Pero no solo los campechanos lo disfrutan, también muchos turistas se sientan a tomar una cerveza o una copa en los más de 5 establecimientos que expenden bebidas alcohólicas.
Razón tiene en que la ley de alcoholes limita la venta en la vía pública. Pero, acaso en la Plazuela de San Francisco no se vende cerveza y vino desde hace muchísimos años?
Los restaurantes de la 59, Ambigú, Hotel Don Gustavo y Anchor 59 ya expendían bebidas alcohólicas en la calle desde que se cerró en los tiempos de Ruelas. Porqué hasta ahora las quejas? será porque un restaurante que no tiene ni un año, abrió con gran éxito (por sus precios, servicio y buena comida)? Le confieso, soy cliente de la Chopería, si que lo soy y he leído, visto y escuchado las mentiras que corren en medios y redes sociales. Y con usted me desahogo porque lo considero una persona inteligente.
Que si se llena de borrachos, que si no tienen baños, que si cierran muy tarde, que si tienen grupos musicales y es un escándalo, etc. Todas mentiras, los señores nos han levantado de la mesa porque a las 2 de la mañana cierran, no así otros antros repartidos por la ciudad.
Borrachos en la calle? siempre ha habido, desde que existen las cantinas en en el centro y esa es responsabilidad de la policía. Acaso no salen borrachos de Chupis, El Purgatorio, El Rincón Colonial, La disco del Sajuye, el sótano ese llamado Bar Río, Bull Penn, La otra Chopería, etc? ahh y todos estos negocios cierran después de las 2 de la mañana, también violando la ley desde hace años. Pero de ellos no se habla.
Que si no tiene baños o servicios, por dios, forma parte del Hotel América, es su restaurante. Y si de verdad el escándalo fuera tan grande, acaso no sería contraproducente para su propio negocio?
Desde mi particular punto de vista, hay que construir y eso significa legislar para que la ciudad cuente con mayor inversión y por supuesto, derrama económica de los turistas. No habrá turistas ni culturales ni de convenciones si no existe una vida nocturna cercana a los atractivos turísticos. Y esa solo está en el centro histórico de nuestra ciudad. Si va contra la ley, no seamos retrógradas y mejoremos la ley en beneficio de los campechanos y en las fotos de la 59 se podrá dar cuenta, que es lo que quieren muchos de los campechanos, cuando van y se sientan a consumir en cualquiera de los negocios de ese corredor turístico. Acaso quiere que cierren? por lo menos hablamos de 30 empleos, pues cerrarían por lo menos 4 negocios; 30 familias sin sustento.
A mi no me queda duda que existen intereses ocultos en el ataque específico al negocio de La Chopería, no se entiende de otra forma que haya personas que pretendan frenar el desarrollo económico y turístico de la ciudad. Y no son palabras, usted lo puede comprobar al caminar, como yo, por esa calle. El día que cierren La Chopería, porque me queda claro que así será, porque así es Campeche desgraciadamente, tendrán que cerrar los demás negocios que expenden bebidas en el corredor turístico y entonces, usted podrá ser feliz de ver nuevamente esa calle vacía, sin vida, sin que los turistas ni los campechanos la disfrutemos, al tiempo.
Ojalá no le esté haciendo usted el caldo gordo a cierto empresario que ha comprado la esquina de la 59 y la 12 para construir un hotel y cuya entrada de vehículos requiere que sea por la 59. O a aquel diputado plurinominal que ante su ineptitud como político, solo le quedará en un año, vivir de su restaurante, el cual no tiene gente por su mala calidad y no por culpa de la Copería, pues el fué quien empezó vendiendo alcohol en la calle. O por el hotel de lujo al cual nunca podrá acceder un campechano de economía promedio y el cual se construyó con un préstamo a fondo perdido y que no tiene éxito, no por los restaurantes y bares de la 59, si no porque $350 usd la noche lo hace ridículo contra lo que ofrece nuestra ciudad en materia turística.
Conoce usted los centros históricos del DF, Puebla, Oaxaca, Guanajuato, Morelia o Tlacotalpan? Todos ellos patrimonio cultural de la humanidad y todos ellos con corredores turísticos llenos de restaurantes donde se expenden bebidas alcohólicas. Conoce usted el centro histórico de Córdoba o Alcalá en España? o el centro histórico de Florencia, Gimignano, Nápoles o Venecia? todos ellos patrimonio cultural de la humanidad y también ahí se vende alcohol en la calle. Y me puedo extender con Reino Unido, Portugal, Holanda, Francia, etc si hablamos de Europa; o de Colombia, Panamá, Cuba, Chile, etc. Entonces, cabe la pregunta: que quieren los turistas que vienen de esos destinos, a que están acostumbrados? somos tan soberbios de no seguir el rumbo que cualquier destino cultural del mundo tiene con respecto al tema?.
En fin, de ninguna forma pretendo ofenderle, simplemente considero que esta comunicación epistolar moderna que tengo con usted, refresque su punto de vista, de tal forma que espero su respuesta refresque los míos y logremos un debate sano.
Quedo de usted.

Hasta aquí el correo y esta fue mi respuesta:
Interesante y valido su punto se vista si no le molesta lo publicare en la revista El Nuevo Espíritu Público de la cual soy subdirector, le aclaro que es una opinión muy personal lo que yo expreso como campechano realmente preocupado por mi ciudad, antes que por mis aficiones; que se respete la Ley de Alcoholes es todo lo que se busca, en todos aquellos que venden bebidas alcohólicas; me sorprende que una persona que redacta como usted apoye la instalación sin regulación de bares en el centro histórico. Saludos y gracias por su comentario

Hay una diferencia muy grande entre la actividad de los bares en los centros turísticos nacionales e internacionales y principalmente es que los turistas no visitan un lugar específicamente para emborracharse, si acaso disfrutaran dos o tres cervezas o bebidas y es por sentido común pues no conocen el lugar ni los reglamentos que los rigen.
En el caso de la calle 59, el noventa y cinco por ciento de los consumidores nocturnos son campechanos, no turistas nacionales o extranjeros; sin temor a equivocarme hay suficientes lugares para ir a tomarse un trago por todo el malecón, sin tener que llenar al Centro Histórico de antros.
Hay dos cosas que se deben hacer: Las autoridades deben aplicar y hacer respetar las leyes y reglamentos vigentes en cuanto a venta y consumo de alcohol en la vía pública, plazas y lugares turísticos; y la más importante nosotros los campechanos debemos aprender a comportarnos, a cuidar la imagen y a conservar el Centro Histórico que es de nosotros, no de los turistas, a ellos se lo prestamos para que lo disfruten pero es de todos los campechanos y nosotros debemos de vigilar que se conserve el título de Patrimonio Cultural de la humanidad.
Lo curioso de este asunto es que en el trienio de Oznerol Pacheco, se empezó a satanizar la presencia de cantinas en el Centro Histórico, con el argumento que daban mala imagen y ahuyentaban el turismo, las tradicionales cantinas fuero obligadas a cambiar imagen, pintura, pisos nuevos, sanitarios perfumados, limpieza, etc.  Muchas de ellas no pudieron cumplir y fueron cerrando quedando solo unas pocas de las tradicionales cantinas.
Mientras que antes a las cantinas se les obligaba a poner mamparas en sus puertas para que la gente no pudiera ver lo que sucedía en el interior de ellas, ahora es necesario que los bares saquen sus mesas a la calle y en ellas sirvan a la vista de todo público sin ninguna restricción bebidas a sus clientes, según porque eso atrae al turismo.
En el sexenio de Jorge Salomón fue cerrada la zona de tolerancia, por la mala imagen y los desmanes que ocurrían en ese lugar, al ritmo que vamos tal vez sea necesario volver a abrir lugares como el Ixtoc, el Safari, el Sí como no, la Palestina, el Pigally, el Camarón Inquieto, el Bum Bum, pero ahora en pleno Centro Histórico, pero no piense mal, solo sería para atraer al turismo.
Ya para concluir les comparto la opinión de un joven compañero de trabajo a quien le pregunté por que apoyaba los antros en la calle 59:  “Claro que lo apoyo, el chiste de ir a la Chopería es que puedes mamarte y remamarte en plena calle sin que nadie te diga nada”…

Plop!


miércoles, 13 de noviembre de 2013

CALAVERAS POLACAS CAMPECHANAS

Por Roberto Iris Balam













A BABOR

¡Tú decides!

Por Roberto Escamilla Pérez

Breve reflexión sobre la educación y la lucha magisterial.




















1.- Desde la Colonia, y antes de la Revolución Mexicana iniciada en 1910 y de la Constitución de 1917, sólo unos pocos privilegiados tenían derecho a la educación, y las escuelas en México podían contarse con los dedos de las manos.

2.- Después de la Revolución, en el artículo 3º constitucional se estableció el derecho de todos los mexicanos a una educación laica, gratuita, científica y democrática, se construyó un enorme sistema de educación pública y la mayor parte de los mexicanos tuvimos la posibilidad de acceder a ese derecho.

3.- Desgraciadamente, en los últimos 30 años, con los gobiernos neoliberales, la educación pública ha ido perdiendo el rumbo trazado por dicho artículo de la Constitución, el sistema educativo del Estado se ha venido deteriorando y, por el contrario, la educación privada se ha fortalecido a tal grado de que en el país existen hoy dos sistemas educativos paralelos, uno público y el otro privado (formado por las escuelas particulares), con una orientación y propósitos muy distintos, y hasta contrarios.

4.- Hoy, la oligarquía nacional encabezada por Carlos Slim y los monopolios trasnacionales ya no se conforman con las escuelas particulares que tienen en sus manos y pretenden que toda la educación pública se privatice porque saben que les resultaría un gran y lucrativo negocio, y creen que ahora tienen la oportunidad de lograrlo con el gobierno de tendencia fascista de Peña Nieto, quien, efectivamente, representa y defiende sus intereses.

5.- Es cierto que la educación pública adolece de muchas fallas, pero hasta ahora su calidad es igual o mayor que la educación que se imparte en las escuelas particulares, y es muchísimo más barata y accesible.

6.- Si tú que estás leyendo esta reflexión perteneces a la oligarquía nacional, a esas pocas familias que se han hecho ricas gracias a las privatizaciones y a la política económica neoliberal, no te preocupes, porque tus hijos estudian en el extranjero, o si lo hacen en México, vas a poder pagar lo que te pidan para que reciban una educación, y tus nietos van a seguir disfrutando de ese derecho que los neoliberales están convirtiendo en todo un privilegio.

7.- Pero si tú eres maestro, campesino, obrero o empleado como yo, tienes alguna profesión, perteneces a la llamada “clase media” o si eres un pequeño o mediano industrial, empresario o comerciante, pues sí tienes que preocuparte porque gracias a la “Reforma Educativa” de Peña Nieto tendrás que pagar más para que tus hijos puedan ir a las escuelas públicas o a las privadas, y si las cosas siguen como van, los hijos de tus hijos NO VAN A PODER IR NI A LA PRIMARIA, como ocurría en la época de la esclavitud, de la Colonia o durante la dictadura de Porfirio Díaz, y no es exageración.

8.- Así que tú decides: o alzas la voz y te unes a la lucha pacífica en contra la “Reforma Educativa” de Peña Nieto (que además de ser privatizadora, anula los derechos laborales de los maestros), o te callas y condenas a tus hijos, nietos y bisnietos a la ignorancia y al analfabetismo, y a continuar viviendo en un ambiente de violencia e inseguridad cada vez más peligroso e insoportable.
Correo electrónico: a_babor@hotmail.com