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viernes, 25 de abril de 2008

Gobiernos represores

Sangre y Muerte

Por César Fernando Queb Dzib


“No son pocos los casos de corrupción (de las autoridades) y daños que se han suscitado dentro de la población y una pequeña prueba de ello representa la “calentadita” que se les proporciona a las personas que por algún motivo han tenido el infortunio de caer en manos de estas personas (policías judiciales).
No hay lugar a duda que dentro de los penales existen muchas personas que debido a los golpes y presiones físicas y sicológicas por parte de los agentes de la Procuraduría, terminaron por declararse culpables…”


Amado Salomón Rodríguez León, 17 de junio de 1993.



México es el país más peligroso en América latina para los periodistas que abordan los temas de crímenes y corrupción; en este aspecto estamos adelante de Colombia y Venezuela. Del mismo modo la represión de los movimientos sociales pone a México entre los primeros de Latinoamérica. Una de las primeras acciones de Felipe Calderón fue precisamente acabar a sangre, fuego y garrote el movimiento de la APPO en Oaxaca.

El antecedente de represión a movimientos o luchadores sociales en México ha dejado huellas fáciles de seguir, uno de los más recordados es el 2 de octubre de 1968 con la brutal matanza y represión a los estudiantes que protestaban en la plaza de Tlatelolco.

La Península de Yucatán ha tenido sus casos, varios gobernantes han hecho uso de las fuerzas pública para acallar protestas o para acabar con sus críticos, viene a la mente el caso del campechano oriundo de Hopelchén, Efraín Calderón Lara “El Charras”, secuestrado, torturado y asesinado durante el gobierno priísta de Carlos Loret de Mola en Yucatán.

En Campeche el desalojo violento de colonos en el Ejido Juan de la Cabada durante el “sexenio de la concordia” también tuvo sus tintes represivos y sus intereses oscuros.

Y más reciente aún, la muerte de Amado Salomón, dirigente estatal del Partido Demócrata Mexicano; idealista, luchador sin más recursos que su iniciativa y su voz, que fue sacrificado por quien sabe que oscuros intereses hace ya casi quince años.

Corre el año de 1993, es el último año del sexenio de Salinas de Gortari quien gobernó a México con un modelo neoliberal que genero más de 40 millones de mexicanos en extrema pobreza. El asesinato del cardenal Posadas Ocampo destapa la cloaca de la narcopolítica; el hermano incómodo Raúl Salinas de Gortari es el encargado de los negocios sucios: lavado de dinero, protección a narcotraficantes, la importación de maíz contaminado con sustancias cancerígenas que sería vendido a los pobres a través de Conasupo y muchos etcéteras más.

En nuestro Estado es el segundo año de gobierno de Jorge Salomón Azar García quien se enfrasca en un pleito sin tregua contra la familia Arceo, sus empresas de bebidas alcohólicas y su periódico; personajes como Francisco Javier Baeza Campos, Gilberto “Potoco” Farfán Talango y Mario Mena Hurtado son los encargados de la “seguridad pública” de los tranquilos campechanos. Un campechano: Jorge Carpizo Macgregor, ocupa el cargo de Procurador General de la República.

El Estado de Campeche empieza a sentir la crisis del sector pesquero, las vedas generan inconformidades. Huelgas en el transporte, paro en el sindicato de maestros, el rector Juan José Casanova Isaac es acusado de nepotismo, los accionistas campechanos del Banco BCH ven esfumarse las inversiones que le confiaron a Carlos Cabal Peniche; el ex alcalde priista de Champotón Humberto Curmina Barrera, espera en Kobén su sentencia por el delito de peculado. El ex senador cetemista Francisco Solís Rodríguez asesina a balazos a un compañero de parranda.
A mediados de ese año la sociedad campechana se estremeció ante uno de los crímenes más brutales que se hayan cometido en nuestra entidad hasta esas fechas: El asesinato del dirigente estatal del Partido Demócrata Mexicano, Amado Salomón Rodríguez León.



Su activismo político a favor de un grupo de colonos que intentaban fundar la colonia Solidaridad en el poblado de IMI, así como sus denuncias contra Pemex y Profepa; o el haber descubierto los malos manejos de funcionarios en Diconsa y su presunta investigación sobre el incendio que acabó con la tienda Conasupo-Solidaridad, lo convirtieron en un personaje incómodo para varias personas o funcionarios, la falta de testigos, la falta de una investigación seria y profesional y la insistencia del procurador Manuel Francisco Delgado Durán, de que no se trataba de un crimen político, cubrió de muchas dudas este caso.

El desenlace que resultó completamente increíble hizo que este caso, trascendiera en el tiempo y quede como una gran mancha roja en las páginas de la procuración de justicia en el Estado. La falta de testigos o pruebas propiciaron la formulación de juicios anticipados, acoso a los familiares del occiso y la detención, tortura y confesión de dos personas que nunca aceptaron su culpabilidad o participación material en este crimen.

Amado Salomón Rodríguez León, fue asesinado el 28 de junio de 1993, entre las ocho las diez de la noche de ese lunes; su cuerpo fue encontrado hasta las 10:30 horas del día siguiente, tirado junto a un montón de material de relleno en la colonia Polvorín a unos 300 metros de lo que es ahora la Av. Lázaro Cárdenas, con la cabeza casi desprendida, apenas unida al torso por la tráquea; había sido aporreado contra una gran roca y después degollado. Según el parte de la Policía Judicial “El cuerpo presentaba huellas de violencia. Una herida punzocortante en el lado derecho del cuello, la cual casi le desprendió la cabeza, dos laceraciones en el cuello y equimosis (moretones) en el párpado superior derecho, así como una herida en la base del lado derecho de la mandíbula”.


El procurador Manuel Francisco Delgado Durán, se negó a investigar el móvil político y desde un principio afirmaba que Amado Salomón fue victima de una riña con desconocidos. “Nosotros somos más dados a pensar que estos hechos fueron por problemas de índole personal que tuvo Amado Salomón”.

Once días después del brutal asesinato de Amado Salomón la Procuraduría de Justicia seguía sin pista de los culpables materiales o intelectuales sin embargo, los agentes judiciales al mando de Modesto Almazán Hernández acosaban a la viuda, tratando de hacerle creer que su esposo había intentado quitarse la vida en varias ocasiones, como preparando el terreno para el inverosímil desenlace de esta historia.


LOS MOTIVOS

Los rumores que circulaban eran varios:
- La presunta investigación del occiso acerca de los incendios en la tienda Conasupo-Solidaridad y las bodegas de Impecsa.
- Amado Salomón en su calidad de dirigente estatal del PDM firmó un documento en apoyo a los trabajadores en contra de PEMEX y Sedeso.
- Denunció malos manejos en Distribuidora Conasupo (Diconsa), lo que motivó el cese de una funcionaria de apellido Encalada, que quedó inhabilitada por algún tiempo para desempeñar cargos públicos.
- También tuvo problemas con el gerente de Ventas de la Industria Embotelladora de Campeche, Joaquín Saldivar Ricalde.
- Gestionaba indemnización para algunas empleadas de Diconsa que fueron despedidas.
- Tuvo problemas con los vecinos de una nueva colonia de IMI, debido a que finalmente los terrenos que estaba gestionando se les cobrarían a los colonos.
- En septiembre de 1992 Amado Salomón Rodríguez León recibió una salvaje golpiza de un grupo de personas que nunca fueran detenidas, a pesar de que Amado Salomón identificó a Gonzalo Sánchez Aldana (a) “El Astromono” como uno de sus agresores este nunca fue localizado o detenido.
- Tuvo fuertes discusiones a título personal con el gobernador Salomón Azar García.

Ninguno de estos rumores fue seguido como línea de investigación. En cambio la procuraduría de justicia se enfoco de lleno en la versión de sus presuntos problemas económicos y en la intención de Amado Salomón de querer quitarse la vida, según testigos presentados por la misma procuraduría.

Marcelo Glaxiola Félix, entonces presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Demócrata Mexicano, se entrevistó con el procurador Delgado Durán a quien hizo notar que:
No se hizo una investigación profesional.
Amado Salomón tenía cabellos en las manos.
Falta de olfato y oficio investigador.
No se debía descartar ninguna posibilidad, incluyendo al propio gobierno.
No tenían ni la menor idea de quien o quienes eran los culpables.

LA INVESTIGACION

Cuarenta y seis días después del homicidio, el procurador Delgado Durán convocó a una conferencia de prensa para dar a conocer el desenlace de la investigación:

“En medio de una crisis económica y emocional el ex dirigente estatal del Partido Demócrata Mexicano, Amado Salomón Rodríguez León, pago la cantidad de 400 nuevos pesos a Luís Cáceres Pereyra (a) El Chivo y al Florentino May Dzib (a) El Tiki, para que lo mataran”.
“Llegó al lugar de los hechos donde fue victimado por su voluntad, dado que tuvo tiempo de cambiarse la camisa que originalmente tenía puesta... que lo encontrado entre sus pertenencias en el lugar de los hechos demuestra que fue un acto premeditado, y que la hora de la muerte pudo ocurrir entre las ocho y diez de la noche aproximadamente del 28 de junio”.

Según el procurador los detenidos confesaron que “Amado Salomón les propuso que lo mataran porque “atravesaba por problemas económicos de difícil solución, a lo que en un principio se rehusaron, pero al entregarles 400 nuevos pesos aceptaron la proposición y el hoy occiso les compró una pachita de Bacardí blanco en el Infonavit Las Flores”.

Para dar mayor credibilidad a su investigación el procurador hizo énfasis en los presuntos problemas económicos y emocionales del extinto. Presentando supuestos testimonios de varias personas que aseguraban que Amado Salomón les externo su deseo de suicidarse por problemas de dinero.

Y para rematar con broche de oro Delgado Durán mostró una tarjeta blanca donde supuestamente Amado Salomón escribió de su puño y letra: ¿Cuándo?, ¿Cómo?, ¿Dónde?, Polvorín – Imí. ¿Quién?.

¿CHIVOS EXPIATORIOS?

Dos días después de haber sido presentados como los supuestos homicidas Luís Cáceres Pereyra (a) El Chivo y al Florentino May Dzib (a) El Tiki, aseguraban que fueron torturados para declararse culpables.


Durante su declaración preparatoria el Juez Primero de lo Penal, Lic. Carlos Avilés Tun, no permitió el paso a la prensa, sin embargo el defensor de oficio los inculpados Lic. Ramón Chan Canul, pidió a Cáceres Pereyra que se levantara la camisa y se apreció que el detenido presentaba hematomas en el abdomen, espalda y otras partes del cuerpo y sus antebrazos gravemente inflamados. Por su parte Florentino May Dzib, siempre negó su participación en los hechos que se le imputaban y también exhibió golpes en la espalda y un hematoma en el abdomen. Los detenidos al salir de los juzgados aprovecharon para denunciar ante la prensa que los polijudiciales, los llevaron a Seybaplaya, en donde fueron sometidos a diversas torturas hasta obligarlos a firmar su declaración.

LAS DISTINTAS VERSIONES

La Sra. María May Dzib, esposa de Luis Cáceres Pereyra (a) El Chivo, narro que el día del crimen, el 28 de junio de 1993 entre las 8:00 y 8:30 horas, Amado Salomón llegó a su casa en Flor de Mayo No. 30, colonia Polvorín. Platicó con su esposo y se retiró, al preguntarle a su esposo por esa persona le dijo que era Amado Salomón Rodríguez León, dirigente de un partido político, y que le había ido a ofrecer un trabajo.
La esposa de Cáceres Pereyra dijo que Amado Salomón regresó poco después y que escuchó que le pedía ayuda a su esposo y que no tendría ningún problema y que había intentado quitarse la vida, pero que no tuvo valor.

Según May Dzib, Amado Salomón comentó a su esposo que “tenía problemas con el Gobierno y que días antes había tenido una fuerte discusión con el Gobernador”. Finalmente comentó que Amado Salomón se retiró como a las 15:30 horas y poco después salió su esposo y regresó como a las 6 de la tarde.

Hay que recalcar que el otro acusado es hermano de la esposa de “El Chivo” por lo que también cuenta la versión de su suegra Adelaida Dzib Cimá, quien aseguró que “El Chivo” tenía amenazada a su esposa para que no dijera la verdad. Asegurando que Luís Cáceres Pereyra paso por su casa entre las 9:00 y 10:00 de la noche del día del crimen y llevaba un pequeño portafolio negro de donde saco 800 mil pesos (de los viejos) y les dijo: “Miren como gano dinero” y luego se fue para su casa. La suegra de “El Chivo” aseguró que su hijo Florentino May Dzib (a) El Tiki, se enteró de la noticia hasta el domingo 5 días después del asesinado, y que su yerno cuando estaba borracho gritaba que él sabía quienes habían matado a Amado Salomón.

La esposa de Luís Cáceres Pereyra dijo que su esposo le contó que se había puesto de acuerdo con Amado Salomón para encontrarse en la glorieta de la avenida Lázaro Cárdenas. El extinto llegó en un microbús y le entregó cuatro millones de pesos y una carta, que debería hacer llegar a la policía. Que Amado Salomón señaló hacia un lugar donde se encuentra un tanque elevado y le indicó que ahí estaban dos personas que serían las encargadas de victimarlo y le dio instrucciones a Cáceres Pereyra de que los cuatro millones debería dividirlos con ellos.

Enseguida se dirigieron a comprar una botella de licor y se encaminaron hacia el banco de materiales, en donde los desconocidos preguntaron a Amado Salomón si estaba seguro de lo que hacía y tras recibir una respuesta afirmativa le indicaron: “Adiós patrón, fue tu voluntad”. “El Chivo” se retiró a una distancia prudente y observó cuando los dos desconocidos victimaban a Amado Salomón y luego procedió a repartir el dinero, pero los homicidas lo despojaron de los cuatro millones y de la carta que le había entregado y sólo le dieron 800 mil pesos (de los viejos), y le advirtieron que si decía algo regresarían a matarlo a el.

Pese a lo increíble de estas versiones y lo que parece ser la compra de unos chivos expiatorios la viuda de Amado Salomón siempre defendió la tesis de que “Amado no pagó para que lo maten”, sino que alguien se encargó de su ejecución. Así mismo dijo “Yo lo único que quiero es que agarren a los verdaderos culpables, no a inocentes” “¿No dicen que son inocentes esos?”; “Solo quieren tapar el sol con un dedo y no buscan como taparlo”; “Hoy en el periódico sale que el tenía problemas con el gobernador”, “Yo nunca lo supe”; “Todo se lo dejo a Dios”; “Si supiera que haciendo escándalo me lo van a revivir, lo haría, pero no. Ya descansa en Paz… y ya”.

Martha Elena González aseguró que nunca declaró a los judiciales que Amado Salomón hubiera querido suicidarse, “Que me enseñen mis declaraciones”. Siempre dudó de la versión oficial de que su esposo pagó para que lo maten, “No, no eran tantos sus problemas, no eran tantos para llegar a eso”. Sólo debía 800 mil pesos a Banca Serfín, porque su deuda con Bancomer ya la había saldado. Siempre dudó de la versión oficial, “Si el pagó, ¿porqué lo torturaron tanto? explicó que el cuerpo de su esposo tenía cortadas en los brazos y golpes en la nuca y la cara. Su cabeza estaba totalmente destrozada. “Si puede ser que a los asesinos les hayan pagado cuatro millones, pero no él, sino otra persona, el que lo mandó a hacer”.

LOS CABOS SUELTOS

El entonces delegado estatal del PDM José Luís Pacheco Heredia, confirmó la versión de que Amado Salomón Rodríguez León investigaba sobre los incendios en los almacenes de Impecsa y Diconsa, pues aseguraba que para el PDM nunca fueron de manera accidental, sino más bien provocados, pero Amado Salomón se llevó a su tumba los avances de su investigación.

La procuraduría estatal nunca dijo nada sobre los cabellos que fueron encontrados en la mano de Amado Salomón y que supuestamente desaparecieron. El procurador nunca desmintió esa versión.

Hubo otra versión de que Amado Salomón fue interceptado en el poblado de IMI por unos sujetos que lo obligaron a subir a un vehículo.

Amado Salomón en varias ocasiones comentó tener información muy importante que afectaría a políticos locales y nacionales pero nunca las dio a conocer.

A PRISION, LOS PRESUNTOS HOMICIDAS

El lunes 18 de agosto de 1993 el Juez Primero de lo Penal Lic. Carlos Enrique Avilés Tun, dictó auto de formal prisión en contra de Luís Cáceres Pereyra (a) El Chivo y Florentino May Dzib (a) El Tiki, como presuntos responsables del homicidio de Amado Salomón Rodríguez León. Según el juzgador encontró elementos suficientes para condenarlos, pero se negó a especificar cuales fueron. Extrañamente no se consideraron puntos importantes como la presunta tortura a la que fueron sometidos los inculpados para arrancarles su declaración, es más aseguró que “según pude constatar no había tales huellas de violencia que argumentaron”. “Yo no vi eso” “Incluso tengo las pruebas que constatan lo contrario”.

Otras pruebas no se aceptaron como las firmas de los vecinos de Florentino May Dzib de que el estuvo la tarde del crimen en su domicilio. Y es importante hacer notar que en la Comisión Estatal de Derechos Humanos se negaron a recibir la denuncia en contra de los agentes judiciales que torturaron a los inculpados hasta arrancarles su declaración. Nunca fueron presentados los objetos o las armas con las que fue ejecutado Amado Salomón. Nunca se investigó el paradero de la supuesta carta que el occiso había redactado para que fuera entregada a las autoridades.

Mientras el procurador Manuel Francisco Delgado Durán se escondía para evitar ser confrontado por la prensa por este caso que el ya consideraba “cerrado”, el secretario de Gobierno Cruz Alfaro Isaac aseguraba que el asesinato de Amado Salomón no estaba cerrado al mismo tiempo que negaba que los condenados fueran chivos expiatorios, porque el dictamen judicial no fue elaborado en dos días, sino tras varias semanas de investigación.

Todo apunta a que las autoridades locales nunca tuvieron una idea de quien o quienes mataron o mandaron matar a Amado Salomón; el único testigo fue condenado por el crimen. Las extrañas circunstancias parecen indicar que gente de fuera vino a encargarse de Amado Salomón porque este tenía información delicada que trascendía más allá del ámbito local, los incendios en las bodegas de Conasupo-Solidaridad tenían que ver con gente del más alto nivel y también con la distribución de maíz contaminado con sustancias cancerígenas que a la fecha han cobrado varias vidas en la zona rural. Al procurador de justicia le dejaron un paquete que no supo como manejar, pero lo tuvo que resolver.

Lo cierto es que han transcurrido casi 15 años desde el asesinato de un luchador social que tuvo el valor para enfrentarse al sistema y al poder que quizás acabó con su existencia. Este caso forma parte de esos tristes sucesos que nunca dan una explicación lógica pero que nunca se borrarán de la historia local y ahí permanecerán como muestra que los poderosos son capaces de todo con tal de seguir gozando de impunidad.

Datos interesantes:
El cadáver tenía cabellos humanos en la mano que posteriormente se extraviaron.
La ropa que traía puesta el cuerpo no era la misma con la que salió de su domicilio.
No se encontraron los objetos o las armas con las que fue ejecutado.
No se investigo el paradero de la supuesta carta que redactó para ser entregada a las autoridades.
No se hizo una investigación profesional.

Sus deudas:
Un crédito de vivienda del Invicam, de la casa que habitaba en Cd. Concordia.
Tarjeta de crédito por un monto de 800 mil pesos (de los viejos).

Funcionarios:
Salomón Azar García, Gobernador del Estado
Cruz Manuel Alfaro Isaac, Secretario de Gobierno
Manuel Francisco Delgado Durán, Procurador General de Justicia del Estado.
Modesto Almazán Hernández, Director de la Policía Judicial del Estado.
Carlos Enrique Avilez Tún, Juez que llevó el caso.

Fuente: Archivo General del Estado de Campeche.