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lunes, 14 de mayo de 2012


A CINCO AÑOS DE CALDERONISMO: DESEMPLEO Y POBREZA PARA LOS MEXICANOS

Por: Martín Carlos Ramales Osorio

Ramales Osorio: "A cinco años de calderonismo: desempleo y pobreza para los mexicanos" en Observatorio de la Economía Latinoamericana, Nº 163, 2012. Texto completo en http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/mx/2012/

Resumen: la política macroeconómica adoptada por el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, misma que antepone la estabilidad macroeconómica por sobre la consecución del desarrollo socioeconómico pleno, arroja los siguientes resultados a cinco años de gestión de quien se autoproclamó como el “presidente del empleo”: crecimiento económico escaso, caída del PIB por habitante, aumento del desempleo, pérdida de poder adquisitivo de los salarios reales y, en consecuencia, aumento significativo de la pobreza alimentaria, de la pobreza de capacidades y de la pobreza de patrimonio. Dimensiones de la pobreza estas últimas propuestas por el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).

1. Introducción

El primero de diciembre de 2011 Felipe Calderón Hinojosa cumplió exactamente cinco años al frente de las instituciones nacionales. Cumplió cinco años al frente del Ejecutivo Federal y el saldo de su gestión es francamente decepcionante en casi todos los frentes: seguridad, crecimiento económico, empleo y abatimiento de la pobreza. Se ha logrado la tan presumida estabilidad macroeconómica (entendida ésta como equilibrio o incluso superávit en el presupuesto público, inflación baja y estable, equilibrio o superávit global en balanza de pagos, reservas internacionales altas y estabilidad cambiaria) pero al costo de sacrificar el crecimiento económico y, por tanto, el aumento del empleo, o alternativamente la disminución del desempleo.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI, www.inegi.org.mx), el PIB total de la economía mexicana a precios de 2003 creció a tasa promedio interanual del 1.5 por ciento entre 2007 y 2011, resultado de un crecimiento particularmente lento en 2007 y 2008 (del 3.2 y 1.2 por ciento, respectivamente), de una severa caída de la actividad económica en 2009 (del -6.1 por ciento como efecto y secuela, daños colaterales diría el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, de la crisis financiera y económica internacional con epicentro en los Estados Unidos que significó para México menos exportaciones, menos entradas de remesas y menos inversiones directas provenientes del extranjero, principalmente del vecino del Norte), y de una recuperación más o menos significativa en 2010 y 2011 (del 5.4 y 4 por ciento respectivamente, según información del autónomo INEGI y de declaraciones provenientes del Secretario de Hacienda, José Antonio Meade1 .

Lo que tenemos, en realidad, es un comportamiento errático de la actividad económica, como errática ha sido la gestión de Felipe Calderón Hinojosa al frente de las instituciones nacionales. La actividad económica se ha caracterizado por situaciones de freno y arranque; de alzas, bajas y caídas (Ver Gráfica 1) que finalmente se expresan en un estancamiento estabilizador: se logra la estabilidad macroeconómica pero la actividad económica se mantiene estancada, por lo que aumenta el desempleo y consecuentemente también la pobreza.

Hace ya aproximadamente seis años, para ser exactos el domingo 30 de abril de 2006, que Jesús Silva Herzog, brillante economista que se desempeñara como Secretario de Hacienda durante las administraciones de José López Portillo (1976-1982) y de Miguel de la Madrid (1982-1988), alertó sobre los inconvenientes de anteponer los equilibrios macroeconómicos por sobre la imperiosa necesidad de promover el desarrollo económico y la generación de empleos a través de la promoción estatal. Al respecto, el periódico La Jornada informaba lo siguiente:

“México se encuentra actualmente en lo que se ha llamado el “estancamiento estabilizador”, cuando el objetivo esencial de la política económica de un país como el nuestro debe ser el desarrollo económico y la generación de empleo, como única fuente real para mejorar el bienestar de la población, y esto no ha sucedido, aseguró Jesús Silva Herzog. Silva Herzog, quien fue secretario de Hacienda en el periodo 1982-1986, reconoció que el comportamiento económico de México no ha sido satisfactorio en los últimos 25 años. El ingreso por habitante ha permanecido prácticamente estancado y el desempleo creciente ha conducido a un aumento de la economía informal, a mayores corrientes migratorias y un aumento en los índices de delincuencia. El ex funcionario afirmó que en sentido contrario, la inflación ha sido controlada, el déficit fiscal es desde hace varios años inferior a uno por ciento, como proporción del producto interno bruto (PIB); son logros macroeconómicos (…) Jesús Silva Herzog consideró que el equilibrio macroeconómico ha sido un objetivo. La estabilidad sí debe mantenerse, pero como un medio y no como un fin, por lo que es necesario recuperar el crecimiento y el empleo mediante un Estado promotor, expuso”.2

Al asumir la Presidencia de la República el primero de diciembre de 2006, bajo la fuerte sospecha de fraude electoral en contra del candidato opositor progresista Andrés Manuel López Obrador (AMLO), Felipe Calderón decidió no modificar la orientación de la política económica más que en el mero discurso. Como candidato de Acción Nacional, Felipe Calderón ofreció convertirse, si es que el voto de los mexicanos le era favorable, en el paladín del empleo. Más específicamente, habló de convertirse en el “presidente del empleo”. Sin embargo, al privilegiar la estabilidad macroeconómica, al igual que sus antecesores priístas (Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo) y al igual que su correligionario panista Vicente Fox (2000-2006), la sociedad mexicana renunció a toda posibilidad de desarrollo socioeconómico y, por tanto, a toda posibilidad de mejoramiento de su bienestar vía políticas promotoras del crecimiento económico, por un lado, y reductoras de las profundas desigualdades sociales que imperan en el país, por el otro lado.

No es casual, en consecuencia, que la sociedad mexicana siga asistiendo a una caída del PIB por habitante, a un aumento del desempleo y a un aumento de la pobreza durante los cinco años de la actual administración federal. El aumento de la criminalidad no es más que efecto y secuela de una política macroeconómica desfavorable a la generación de condiciones adecuadas de inserción social.

2. PIB por habitante

Respecto al PIB por habitante, mismo que resulta de dividir el PIB total a precios constantes entre la población total del país, y según datos del Banco Mundial mencionados por La Jornada en su edición electrónica del sábado 7 de enero del año en curso, en 2006, cuando arrancó la administración de Felipe Calderón, el PIB per cápita del país era de 12 658 dólares constantes de 2005, y para 2010 se ubicó en 12 498 dólares; es decir, que en este último año (2010) el PIB por habitante retrocedió 1.3 puntos porcentuales con respecto al nivel alcanzado en 2006 (Ver Cuadro 1). O visto de otra manera, durante el periodo 2007-2010, los primeros cuatro años de la administración calderonista, el PIB por habitante del país retrocedió a una tasa promedio interanual del -0.22 por ciento (Ver Cuadro 1). Un auténtico retroceso que explica, en parte, el incremento de la pobreza observado en lo que va de la actual administración.

Como se puede apreciar fácilmente en el Cuadro 1, México es el único país de América Latina que vio caer su PIB por habitante durante el periodo 1997-2010; como ya lo mencionamos anteriormente, el PIB per cápita de México disminuyó a una tasa promedio interanual del -0.22 por ciento durante el periodo en cuestión. Incluso Honduras, El Salvador y Venezuela han experimentado en este rubro un mejor desempeño con respecto a México. Y es que la crisis financiera y económica internacional de 2008-2009, afectó sobremanera a la economía mexicana dada su fuerte dependencia con respecto a los Estados Unidos en materia de comercio exterior, de remesas de migrantes mexicanos y de inversiones tanto directas como de cartera.

De esa manera, el TLCAN más que beneficiar a México lo está perjudicando. Es necesario diversificar los mercados de exportación de la economía mexicana.

3. Empleo o desempleo

Resulta evidente que el crecimiento experimentado por la economía mexicana es sumamente escaso como para generar los empleos que requiere una población en edad de trabajar y económicamente activa en constante aumento. El desempleo más que disminuir ha tendido a aumentar durante los primeros cinco años de la gestión de Felipe Calderón. En el afán de mantener los equilibrios macroeconómicos, y lo que es todavía más preocupante, de acrecentarlos, la sociedad mexicana, o más bien sus muy democráticos representantes, han decidido renunciar, bajo la tutela y la imposición de los intereses empresariales de los Estados Unidos, al crecimiento económico generador de empleos bien remunerados, así como a la implementación de una política económica orientada a la reducción de las profundas desigualdades sociales que prevalecen al interior de la sociedad mexicana y en todos los niveles: tanto en el plano nacional como a nivel estatal y municipal. Millones de mexicanos se hacen cada vez más pobres, mientras que unos pocos (los Slim, los Salinas Pliego, los Baillères González, los Germán Larrea, los Roberto Servitje y los Azcárraga Jean) se hacen cada vez más ricos.3

Pero vayamos a los datos duros sobre el aumento del desempleo en lo que va de la actual administración federal. Al respecto, es posible leer en la edición del 4 de enero del presente año del periódico El Economista lo siguiente:

“Resulta evidente que la generación de empleos formales (cotizantes en el IMSS) ha sido insuficiente para reducir el alto desempleo. En promedio, del cuarto trimestre del 2005 al tercer trimestre del 2011, el empleo formal ha crecido en poco menos de 400,000 trabajadores al año, muy por debajo de lo necesario para cubrir el crecimiento poblacional (en el mismo periodo, la Población Económicamente Activa (PEA) ha crecido a un ritmo de 800,000 personas al año). Por ello, se ha acumulado un déficit de 2.6 millones de empleos del 2006 a la fecha”, destaca el reporte del CEFP”. 4

A partir de lo anterior y haciendo cálculos tenemos lo siguiente: durante los primeros cinco años de la actual administración federal, es decir, entre los años de 2007 y 2011, el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa debió haber generado 4 millones de empleos (en el entendido de que la PEA crece a un ritmo de 800 mil personas al año) pero solamente ha generado poco menos de la mitad, o sea, aproximadamente 2 millones de empleos al año; por lo que durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, poco más de 2 millones de mexicanos se han incorporado a la larga fila del desempleo que se viene conformando desde el sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988) pasando por las administraciones de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), Ernesto Zedillo (1994-2000) y Vicente Fox (2000-2006).

O de manera más contundente, si entre 2006 (el último año de gobierno de Vicente Fox Quesada) y 2011, la economía mexicana acumuló un déficit de 2.6 millones de empleos, lo que tenemos es lo siguiente: un déficit promedio anual de 433 mil 333 empleos; o alternativamente, el desempleo aumentó en promedio en 433 mil 333 personas al año. De esa manera, durante 2007-2011, los primeros cinco años del autodenominado “presidente del empleo”, se han incorporado 2 millones 166 mil 665 mexicanos a la larga fila del desempleo que se viene conformando desde diciembre de 1982 (Ver Cuadro 2), cuando los tecnócratas neoliberales asumieron el poder con Miguel de la Madrid, un experto en administración pública egresado de la universidad norteamericana de Harvard.

Lo anterior, sin mencionar acerca de la calidad de los empleos generados, de si son remunerativos o no, y de la naturaleza de los mismo; es decir, si se trata de trabajo permanente o meramente eventual. Al respecto, el periódico El Economista del 3 de enero del presente año, con base en datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) establece que durante los primeros cinco años de la administración de Felipe Calderón el empleo eventual creció a una velocidad mayor que el permanente en el país: de enero de 2007 a diciembre de 2010, el empleo permanente aumentó a tasa promedio interanual del 10.32 por ciento, en tanto que el empleo eventual lo hizo a una tasa promedio interanual del 32.53 por ciento.5

Solo en 2011, de cada 100 nuevas plazas de trabajo generadas, 25 fueron eventuales. No obstante, en entidades federativas como Colima el trabajo temporal representó el 72.3 por ciento del total, en Hidalgo y Quintana Roo el 63 por ciento, en Tamaulipas el 57 por ciento, en Tlaxcala el 52 por ciento y, por último, en Baja California Sur el empleo eventual representó el 44 por ciento del total de empleos generados. La administración de Felipe Calderón, un total desastre en materia de generación de empleos de calidad. 6

Por tanto, en un contexto de aumento de la oferta de trabajo y contracción de la demanda los salarios nominales han tendido a deteriorarse, empeorando el bienestar de los pocos mexicanos que han tenido la fortuna de encontrar empleo en el sector formal de la economía. Al respecto, es posible leer en la edición electrónica de La Jornada del 4 de enero del presente año lo siguiente:
“Sólo después de Colombia y Nicaragua, donde los salarios se estancaron, México registró el peor desempeño en la región, con un incremento menor a uno por ciento en el ingreso de los trabajadores, reveló la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Según el organismo de Naciones Unidas, en lo acumulado al tercer trimestre de 2011 los salarios reales en el sector formal mostraron en general aumentos pequeños, que en el caso mexicano fue de sólo 0.8 por ciento”. 7

Según datos de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos disponibles en su página de Internet (www.conasami.gob.mx), el salario mínimo real promedio en 2006 era de 10 pesos con 48 centavos, en tanto que el salario respectivo promedio de los primeros diez meses de 2011 se ubicó en 10.21 pesos de 1994; significando una caída del 2.6 por ciento en el poder adquisitivo del mini salario. O desde otra perspectiva, el salario mínimo real promedio durante 2007-2011, bajo el entendido de que para 2011 el promedio es para los diez primeros meses del año, ha disminuido a tasa promedio interanual del -0.52 por ciento.

4. Pobreza y marginación

El escaso crecimiento económico experimentado por la economía mexicana durante los primeros cinco años de la administración de Felipe Calderón Hinojosa, se ha expresado en una caída del PIB por habitante, en un aumento importante del desempleo, en un retroceso de los salarios reales y, por consiguiente, en un aumento significativo de la pobreza.

Al respecto, el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL)  establece que entre 2006 y 2008 el número de personas en pobreza alimentaria (definida ésta como la insuficiencia de ingreso para adquirir la canasta básica alimentaria) aumentó en 3 millones 27 mil 859 personas al haber pasado de 9 millones 800 mil 217 personas en 2006 a casi 13 millones de personas en 2008 (12 millones 828 mil 76 para ser exactos); mientras que entre 2008 y 2010 se observó, por el contrario, una disminución poco significativa en el número de personas que viven en condiciones de pobreza alimentaria: cerca de medio millón de mexicanos salieron de la condición de pobreza alimentaria entre 2008 y 2010. No obstante, sí partimos del hecho de que en 2006 la pobreza alimentaria alcanzaba a 9 millones 800 mil 217 personas, en tanto que en 2010 la referida dimensión de la pobreza ascendía a 12 millones 330 mil 478 personas (Ver Gráfica 4), tenemos que el saldo neto en materia de pobreza alimentaria del gobierno de Felipe Calderón es un aumento de 2 millones 530 mil 261 personas durante el referido periodo. En términos de porcentaje o de números relativos, tenemos que entre 2006 y 2010 la pobreza alimentaria aumentó en 25.8 por ciento.

Respecto a la pobreza de capacidades (definida como la insuficiencia de ingreso para adquirir la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud y educación) el CONEVAL arroja los siguientes datos: en 2006, 13 millones 94 mil 469 mexicanos eran pobres de capacidades, para 2008 ya eran 15 millones 795 mil 508 personas y para 2010 ya eran casi 16 millones de mexicanos los que vivían en condiciones de pobreza de capacidades (Ver Gráfica 4). En consecuencia, lo que tenemos es lo siguiente: entre 2006 y 2010 la pobreza de capacidades aumentó en 2 millones 845 mil 581 personas; o bien, la pobreza de capacidades aumentó en casi 22 por ciento entre 2006 y 2010.

Por último, el CONEVAL reporta que la pobreza de patrimonio (entendida como la insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud, educación, vestido, vivienda y transporte) pasó de 22 millones 14 mil 385 personas en 2006 a 24 millones 745 mil 299 en 2008 y, finalmente, a 25 millones 618 mil 738 personas en 2010 (Ver Gráfica 4). De esa manera, entre 2006 y 2010 la pobreza de capacidades aumentó en 16.4 por ciento; o bien, en 3 millones 604 mil 353 personas.

La gestión de Felipe Calderón Hinojosa, un auténtico desastre en materia de desarrollo económico y social.

5. Conclusiones

Felipe Calderón Hinojosa ha seguido privilegiando, al igual que sus antecesores priístas Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, y al igual que su correligionario Vicente Fox Quesada, el logro de la estabilidad macroeconómica, misma que se ha convertido en un objetivo explícito de la política económica más que en un medio,  renunciando al crecimiento económico como condición necesaria para alcanzar el desarrollo socioeconómico pleno.

Lo importante, sin embargo, es impulsar una política macroeconómica menos preocupada por indicadores como la inflación, el presupuesto público, la balanza de pagos, las reservas internacionales y el tipo de cambio, para prestar más atención a las muchas necesidades y carencias que padecen amplios sectores de la sociedad mexicana. El sistema económico actual antepone los equilibrios macroeconómicos por sobre las necesidades humanas. El hombre al servicio del sistema y no a la inversa: el sistema al servicio del hombre para que este pueda mejorar sus condiciones de vida, que debe ser el fin último de la ciencia económica como disciplina social y humana.

Referencias y fuentes estadísticas

Banco de Indicadores Económicos (BIE) del INEGI, www.inegi.org.mx, consultado el miércoles 15 de febrero de 2012.

Cardoso, Víctor y Juan Antonio Zúñiga: México, el país de América Latina con el menor aumento salarial: Cepal, La Jornada Edición Electrónica del 4 de enero de 2012, Sección Política, disponible en www.jornada.unam.mx/2012/01/04/politica/003n1pol, consultado el miércoles 22 de febrero de 2012.

Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI): Evolución del salario mínimo real, pesos de 1994, disponible en www.conasami.gob.mx/pdf/salario_minimo/sal_min_real.pdf, consultado el miércoles 22 de febrero de 2012.

CONEVAL: Evolución de dimensiones de la pobreza 1990-2010, disponible en www.coneval.gob.mx/cmsconeval/rw/pages/medicion/evolucion_de_las_dimensiones_pobreza_1990_2010.es.do, consultado el miércoles 22 de febrero de 2010.

Economía de México tendría un PIB de 3.5% en este 2012: Meade, SHyCP, disponible en www.economiayfinanzas.com.mx/archivo/2012/febrero/14/economia-de-mexico-tendria-un-pib-de-3-5-en-este-2012-meade-shcp.htm#leermas, consultado el martes 14 de febrero de 2012.

Franco, Fernando: Crean 23 entidades menos empleos en el 2011, El Economista Edición Electrónica del 3 de enero de 2012, disponible en www.eleconomista.com.mx/industrias/2012/01/03/crean-23-entidades-menos-empleos-2011, consultado el miércoles 22 de febrero de 2012.

González Amador, Roberto: México, el único país de AL en que se contrajo el PIB por habitante, La Jornada Edición Electrónica del sábado 7 de enero de 2012, Sección Economía, disponible en www.jornada.unam.mx/2012/01/07/economia/022n1eco, consultado el jueves 16 de febrero de 2012.

Los cinco empresarios más ricos de México, disponible en www.cnnexpansion.com/100-empresarios-2011/2011/09/22/los-5-empresarios-mas-ricos-de-mexico, consultado el jueves 16 de febrero de 2012.

Monroy, Jorge: Generación de empleo sigue sin recuperarse, periódico El Economista Edición Electrónica del 4 de enero de 2012, disponible en eleconomista.com.mx/industrias/2012/01/04/generacion-empleo-sigue-sin-recuperarse, consultado el 16 de febrero de 2012.

Rodríguez J., Israel: Plantea Silva Herzog no conformarse con el "estancamiento estabilizador", La Jornada Edición Electrónica 30/04/2006, Sección Economía, disponible en www.jornada.unam.mx/2006/04/30/index.php?section=economia&article=033n1eco, consultado el miércoles 15 de febrero de 2012.

1 Economía de México tendría un PIB de 3.5% en este 2012: Meade, SHyCP, disponible en www.economiayfinanzas.com.mx/archivo/2012/febrero/14/economia-de-mexico-tendria-un-pib-de-3-5-en-este-2012-meade-shcp.htm#leermas, consultado el martes 14 de febrero de 2012.

2 Rodríguez J., Israel: Plantea Silva Herzog no conformarse con el "estancamiento estabilizador", La Jornada Edición Electrónica 30/04/2006, Sección Economía, disponible en www.jornada.unam.mx/2006/04/30/index.php?section=economia&article=033n1eco, consultado el miércoles 15 de febrero de 2012.

3 Al respecto es posible leer en la página de CNN Expansión, en un artículo titulado Los cinco empresarios más ricos de México, que Carlos Slim, el dueño de Telmex, posee una fortuna de 62 210 millones de dólares (mdd), que la fortuna de Ricardo Salinas Pliego, el dueño de TV Azteca y Elektra, asciende a 16 600 mdd, que la fortuna de Alberto Baillères González alcanza los 15 300 mdd, que Germán Larrea Mota Velasco posee una fortuna de 13 100 mdd y que la respectiva riqueza monetaria de Roberto Servitje Sendra asciende a 4 400 millones de dólares. Haciendo cuentas, tenemos que estos cinco mexicanos acaudalados concentran, todos juntos, una fortuna de 111 610 millones de dólares; algo inimaginable e inalcanzable para un obrero de salario mínimo (Los cinco empresarios más ricos de México, disponible en www.cnnexpansion.com/100-empresarios-2011/2011/09/22/los-5-empresarios-mas-ricos-de-mexico, consultado el jueves 16 de febrero de 2012).

4 Monroy, Jorge: Generación de empleo sigue sin recuperarse, El Economista Edición Electrónica del 4 de enero de 2012, disponible en eleconomista.com.mx/industrias/2012/01/04/generacion-empleo-sigue-sin-recuperarse, consultado el jueves 16 de febrero de 2012.

5 Franco, Fernando: Crean 23 entidades menos empleos en el 2011, El Economista Edición Electrónica del 3 de enero de 2012, disponible en www.eleconomista.com.mx/industrias/2012/01/03/crean-23-entidades-menos-empleos-2011, consultado el miércoles 22 de febrero de 2012.

6 Franco, Fernando: op. cit.

7 Cardoso, Víctor y Juan Antonio Zúñiga: México, el país de América Latina con el menor aumento salarial: Cepal, La Jornada Edición Electrónica del 4 de enero de 2012, Sección Política, disponible en www.jornada.unam.mx/2012/01/04/politica/003n1pol, consultado el miércoles 22 de febrero de 2012.

¿Y los contenidos ocultos en la educación?

La evaluación “universal” a los maestros, una torpeza más en el sector educativo

Por: FIDENCIO ZÚÑIGA GARCIA

Rechazada por un alto porcentaje de maestros, la evaluación universal es un arma de doble filo que puede dejar muy mal parado, en primer lugar, al SNTE, que ha hecho de la educación en México uno de los negocios más lucrativos que existen, pues el tráfico de plazas, las cuotas sindicales y la venta corporativa de votos en cada elección, les deja enormes ganancias a quienes controlan el sindicato más grande de

Latinoamérica, mismos que no tienen el menor interés por mejorar la educación en México, solo “elevar la calidad”, pero del presupuesto que año con año les es asignado, pero que nunca es suficiente para conseguir siquiera mejorar la posición de México en el mundo, por el contrario, sigue en declive.

Una evaluación al magisterio, sobre conocimientos, sobre métodos didácticos aplicados, sobre pedagogía, es muy probable que resultara con calificaciones aprobatorias, porque debe ser cierto que las normales de maestros del país hacen su trabajo y muy bien.

Por qué no hacer una evaluación, antes que a los maestros, a los contenidos que estos vienen enseñando desde hace unos 40 años, cuando se hizo la primer gran revolución dentro de la educación en México con algo que se llamó el método global de análisis estructural en la lectoescritura, que en síntesis quiere decir que los niños deben aprender a leer en base a figuras de situaciones comunes en las que el niño visualiza primero la situación para después ir deduciendo las palabras que están dentro de la situación que el maestro le muestra.

Es bajo estas condiciones que se manejan los contenidos ocultos, pues las situaciones a analizar por los niños, nunca son dirigidas a descubrir el mundo, sus problemas y potenciales soluciones, sino que inserta al niño en ejemplos donde él debe estar sumiso a las órdenes de los que saben, de los que pueden, de los que tienen, de los que manejan esa situación y todo para encaminarlos a ser parte de un ejército de ciudadanos mediatizados, fáciles de manipular y sometidos ideológicamente para los fines del sistema.

Para cumplir los fines del sistema, se tiene a un gran aliado en casa, que día con día está compitiendo con la educación en el seno familiar, la televisión, cuyos contenidos son tan retrógradas, pero con tal suavidad, que cuando los padres de familia se enteran, los pocos valores que han podido transmitir, ya fueron modificados para tener ahora, además de un individuo que no piensa, que solo obedece, a un consumidor de productos que no necesita, pero que en el “mundo global” son indispensables… para que los ricos del mundo sean aún más ricos.

Acerca de la función de la televisión en el mundo global, debemos leer un poco al crítico lingüista del MIT, Noam Chomsky, quizá la voz más respetada de la disidencia intelectual en los años recientes, quien ha conseguido enlistar  las diez estrategias más comunes y efectivas que siguen los contenidos ocultos para manipular al público a través de los medios de comunicación, y que a continuación expongo.

Es de todos conocido que los medios masivos de comunicación son muy eficientes para moldear la opinión pública. Gracias a esto y a la propaganda se han creado o destrozado movimientos sociales, se han justificado guerras, como en el caso de la guerra provocada por Adolfo Hitler o la guerra de Irak recientemente. Lo mismo se justifican crisis económicas o hasta generar sentimientos encontrados por situaciones sociales, como la miseria, para sacar luego provecho de los sentimientos humanos, como en el Teletón.

Chomsky se propuso hacer una síntesis de las prácticas de la televisión y en general de los medios de comunicación, algunas son más obvias y otras muy sofisticadas, pero todas igual de efectivas, pero siempre buscando incentivar la estupidez, promover el sentimiento de culpa, fomentar la distracción o construir problemáticas artificiales para luego, mágicamente, resolverlas, son sólo algunas de estas tácticas.

En primer lugar, la estrategia de la distracción, como elemento primordial del control social y consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica de inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

Crear problemas, después ofrecer soluciones, este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana o planear y ejecutar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

La estrategia de la gradualidad para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. De esa manera condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (como el neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

La estrategia de diferir, otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá a mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental.

Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional y por ende al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones o inducir comportamientos.

Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que el nivel de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores”.

Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover en el público la idea de que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.

Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autoinvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción.

Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el que los individuos tienen y ejercen sobre sí mismos.

Así que, los maestros dignos, deberían exigir, debatir y discutir un cambio profundo en los contenidos de la enseñanza, antes que ser sometidos a absurdos exámenes de conocimiento que probablemente no sean necesarios si existe la vocación de enseñar y el compromiso permanente de hacer del magisterio el nido donde se gesten nuevamente todos los valores perdidos. Aún es tiempo.

LA TERCERA EDAD, QUE ES Y PARA QUE SIRVE

Por Luis de la Vega

Hasta hace poco más de una década, a todos los seres humanos que lograban alcanzar la edad de más de sesenta año, se les llamaba “ancianitos” o “viejitos” o hasta peyorativamente “rucos” “rucailos” o más despectivamente “vegetales” por todos los que eran más jóvenes.

A pesar de eso, todavía se conservaba cierto respeto hacia ellos, en ocasiones se les confinaba a una habitación de la casa o en forma más práctica para algunas familias se les destinaba a sitios especiales donde podían convivir con sus congéneres con una relativa comodidad.

Desde luego, si antes la persona que había llegado a dicha edad no había logrado jubilarse o pensionarse con lo que, según la gente serviría para seguir adelante hasta el fin de sus días, lo cual era relativamente cierto si es que el jubilado no tenía muchos gastos de supervivencia.

Pero entonces, algún político con iniciativa encontró en esta gente una forma de lucrar o de utilizar a los ancianos con una serie de actos que, de acuerdo a la forma de pensar de nuestra clase política los haría aparecer como benefactores de la ciudadanía y en especial de los viejitos

Surge así, de pronto, el Instituto de la Senectud que, viéndolo bien y positivamente, solo se trataba de darle un poco de entretenimiento a  los que había vivido mucho tiempo, sin pensar ni siquiera en utilizar su experiencia o los conocimientos adquiridos en muchos años.

Y el proyecto funcionó dado que mucha de la gente mayor ya casi no salía de sus hogares y quienes habían llegado a esa edad provecta se fueron inscribiendo en cantidades para terminar formando una especie de club en donde los ancianos trataban de demostrar que aún vivían.

Nuevamente la clase política fue descubriendo que mediante unas dadivas, estratégicamente programadas se mantenía a los mayores en una especie de narcolepsia, con el solo hecho de poder compartir esos momentos que sus propias familias les negaban.

Nos encontramos de pronto que el término “senectos” resultaba un poco fuerte para sus fines y la institución de tornó entonces en todo un programa especial para la gente de “la tercera edad”. Y las dádivas siguieron adelante con diferentes nombres.

En determinados gobiernos se les llamó “Oportunidades”, en otros casos “De sesenta y más” y hasta se crearon albergues especiales casi siempre con nombres de políticos en donde algunas familias se podían deshacer de sus “estorbos” y algunos los preferían a sus familiares.

Claro está que en un país que pondera hasta el exceso a sus jóvenes; que convierte en viejos a todos aquellos que sobrepasan los 35 años y en donde la escasez de empleos es crónica, pues todos quedaron muy conformes y surgió el estandarte de la “tercera edad”

Con  este se crearon otra serie de actividades que fueron haciendo mayor la burocracia, con su correspondiente forma de manejar las cosas que tiene la clase política mexicana: influyentismo, amiguismo, y desde luego incremento de los presupuestos, no siempre con buen fin.

Nunca a nadie, al menos que se sepa, se le ocurrió aprovechar lo que pudieran aportar quienes han laborado muchos años y por ende tiene mayores conocimientos que los jóvenes. Si acaso lo único que se hizo fue utilizar a los ancianos en los súper como “cerillos”.

Claro está que realmente entre la gente de la tercera edad, hay personas que, por enfermedad u otras causas ya no pueden laborar y también las hay cuya situación económica es precaria y con ellos ha sido el mayor éxito político de los protectores de la “tercera edad”.

Unos cuantos pesos hábilmente distribuidos aunque no siempre hacia la gente que de verdad lo necesita ha sido el mayor de los logros en este renglón, pero quienes siguen laborando a pesar de sus años no han sido incluidos en este tipo de programas por varias razones.

La primera y eso es del dominio público es que las encuestas para programar a los beneficiados son mañosamente realizadas y se dan casos en que gente pudiente es incluida en el rol de dádivas, como siempre sucede en cualquier programa que distribuya dinero.

En supuesto, quienes pertenecen al INAPAM (Instituto nacional para Adultos Mayores, como se llama ahora) tienen descuentos que oscilan entre el cinco % la mayoría y el 50 % que también son muy bien controlados para que no sean muchos quienes los aprovechen.

Caso concreto el de las líneas de autobuses foráneos en donde aceptan solo un pasajero con ese derecho y, lógicamente, los demás tienen que pagar el boleto normal. Y como no hay forma de controlarlo pues no queda más que aceptarlo y ya.

Y ya con muchos años de creada la “tercera edad” sigue sin ser utilizada como debe ser, creando quizás una serie de cargos en los que las experiencias y conocimientos adquiridos sean benéficos para los que han trabajado mucho y pueden seguirlo haciendo y para la comunidad.

Aun los propios albergues para gente mayor siguen siendo para los que pueden pagar las cuotas solicitadas y algunos ancianitos puedan ir o quedarse a disfrutar de actividades recreativas más propias de un Jardín de niños que de una congregación de adultos, en el mejor de los casos.

Entonces lo de la “tercera edad” que ya se presta hasta para hacer bromas, se ha vuelto un estandarte político muy sustancioso como lo pueden ser el Seguro Popular, la defensa de las Mujeres o el Tribunal de la defensa de la Familia, por decir algunas instituciones.

Más como el mexicano es indolente y conformista, la mayoría lo ha tomado como el famoso combate a la pobreza (que cada día es mayor en nuestra tierra) y acepta seguir recibiendo dádivas por más pequeñas que estas sean con el lema de “todo lo que es gratis, es bueno”.

Así ahora vemos a gente de más de 80 años laborando casi siempre como veladores o mandaderos, porque no hay manera de usar sus conocimientos y experiencias de otra forma y lo que es peor, muy contentos con que al menos “se les tome en cuenta”. Según creen.

¿A dónde van los egresados de las instituciones de educación superior de Campeche?


A partir de ahora, en las escuelas ya
deben enseñar a conjugar los verbos en
 pasado simple… y en futuro complicado.

De La Puta Realidad.org
POR: FIDENCIO ZUÑIGA GARCIA

Los egresados de las universidades mexicanas, sobre todo de las públicas, cada vez ven más difícil colocarse en puestos laborales acordes con su carrera, y más del 85 por ciento de esos profesionistas terminan en el sub empleo, desde dando clases hasta como supervisores en empresas que muchas veces no van de acuerdo para lo que se prepararon académicamente, esto sin contar con los miles que terminan como vendedores. Existe en Campeche, por cierto, una broma que muestra la gravedad del asunto, cuando se comenta que si todos los abogados que existen en esta ciudad, decidieran celebrar su día, el 12 de julio, la ciudad se quedaría sin transporte de taxis.

Y aunque en Campeche se tiene una tasa muy baja de desempleo abierto, los datos en México, dicen que la  décima parte de los jóvenes no tienen empleo. Y si el enfoque se hace desde que sabemos que una de cada cuatro personas del país es joven, y un tercio de la Población Económicamente Activa (PEA), que es calculada en 47 millones 131 mil 536 individuos, es joven.

Datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), dicen que en la crisis económica de 2009, los jóvenes fueron los más afectados por el desempleo, y en la Encuesta nacional de ocupación y empleo (ENOE) se tiene que en México más de la mitad de los desempleados actuales tiene entre 14 y 29 años de edad.

La OIT  prevé que la tendencia siga por al menos los próximos cuatro años, y alerta sobre la posibilidad de que ello derive en una “generación perdida” de jóvenes, sin  esperanza de encontrar un trabajo decente, y ante la necesidad de ingresos, su alternativa será el ambulantaje, o el crimen organizado.

Un caso concreto en Campeche son los egresados de la licenciatura en Biología, quienes ante la falta de oportunidades, que las hay y muchas, deben emigrar a prestar sus servicios en proyectos y empresas que muy bien podrían establecerse en Campeche.

En la Secretaría de Desarrollo Rural, existe desde hace ya varios años, un proyecto sobre la generación de biocombustible a partir de un arbusto que se encuentra en el campo campechano de manera natural, pero tal proyecto sigue durmiendo el sueño de los justos sin que se tenga la preocupación de promover el establecimiento de una empresa que avance en ese proyecto.

En Chiapas no lo contaron mucho, ese mismo proyecto se desarrolló y hoy es una realidad, hace apenas unos cuatro o cinco meses se efectuó el primer vuelo comercial con combustible biodegradable, con resultados excelentes. La diferencia con Campeche, se pusieron a trabajar, invitaron a jóvenes biólogos a integrarse y hoy es una realidad que en breve, será una fuente de altos ingresos para esos jóvenes que tuvieron la oportunidad de desarrollar el proyecto.

Otros biólogos campechanos trabajan en la producción de energía eólica, que también puede desarrollarse en Campeche, pero el burocratismo, el tortuguismo y desinterés de quienes deben trabajar al respecto, el futuro de los jóvenes universitarios, y el desarrollo de Campeche, es más que palpable.

No existe ningún área en la Universidad Autónoma de Campeche, que de seguimiento de los egresados, como si su tarea solo fuera la de preparar a los muchachos, entregarles un título y olvidarse de ellos. 

Prefieren en la UAC pagar sumas enormes de dinero por certificaciones de primer mundo, que promover  a sus egresados entre las empresas locales, y mucho menos, sus investigadores, mostrar las mejores formas de invertir en proyectos viables en el Estado. Los inversionistas locales se llevan su dinero fuera del Estado, fuera del país incluso, antes que invertir en Campeche.

El trabajo de la Universidad Autónoma de Campeche, y de las instituciones de educación superior en el estado, así visto, se trunca tanto como sus egresados, que encuentran al término de sus estudios, el desempleo, a menos que se tenga la clásica “palanca” para convertirse entonces en “productivos” burócratas que devolverán a su entidad, con los conocimientos adquiridos en sus universidades, mejores condiciones de desarrollo para su pueblo. Que fiasco.

Cuándo será el día que la UAC se olvide de comprar galardones inútiles a certificadoras internacionales que cobran en dólares, y trabaje en vincular a sus egresados con el mundo productivo. El trabajo de sus egresados siempre será la mejor certificación en el mundo real, donde encuentra empleo solo el profesionista capaz.